Aunque se trata de una afección poco frecuente, el registro de casos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) destaca la importancia de fortalecer la sensibilización en los equipos de salud y la comunidad.
La esporotricosis zoonótica registrada en América Latina está asociada principalmente a Sporothrix brasiliensis, una de las especies más virulentas dentro de este género micótico. Si bien puede afectar a perros y otras especies, los gatos domésticos constituyen el principal reservorio y vector de transmisión de la enfermedad hacia otros animales y hacia el ser humano.
Por su exposición directa y frecuente manipulación de felinos con dermatopatías, los profesionales de la medicina veterinaria y el personal de manejo animal se encuentran identificados como grupos de mayor riesgo ocupacional.
Vías de contagio y presentación clínica
La transmisión de la esporotricosis hacia las personas o entre animales ocurre fundamentalmente a través de:
* Mordeduras.
* Arañazos.
* Contacto directo de la piel lesionada con los exudados o heridas de animales enfermos.
En cuanto a la manifestación clínica, la presentación clásica consiste en un cuadro de piodermia cutánea nodular o ulcerativa crónica, la cual puede o no acompañarse de compromiso ganglionar regional. Un criterio de sospecha fundamental para el equipo de salud —tanto médico como veterinario— es que estas lesiones resultan refractarias a los tratamientos convencionales con antibióticos.
Situación regional y la importancia de la notificación
En el período comprendido entre 2025 y 2026, se notificaron un total de 18 casos sospechosos de esporotricosis animal en felinos distribuidos entre la Provincia de Buenos Aires (PBA) y CABA, de los cuales 5 fueron confirmados por laboratorio. Los casos confirmados en territorio bonaerense se vincularon a brotes delimitados en barrios del AMBA, donde también se registraron casos humanos asociados.
A pesar de ser una patología de baja frecuencia, existe actualmente una baja sensibilización en los equipos de salud en lo que respecta a la sospecha diagnóstica y a la notificación de casos sospechosos, un paso clave para el seguimiento epidemiológico y el control de brotes focales.
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Recomendaciones de manejo y prevención
Para el equipo veterinario y de salud pública:
1. Elevado índice de sospecha: Considerar la esporotricosis como diagnóstico diferencial frente a cuadros dermatológicos ulcerativos o nodulares crónicos que no respondan a la antibioterapia habitual.
2. Bioseguridad:Adoptar de forma estricta el uso de Elementos de Protección Personal (EPP), como guantes de nitrilo/látex y medidas de contención segura, durante la atención de felinos con lesiones cutáneas atípicas.
3. Notificación oportuna: Informar las sospechas clínicas a las autoridades sanitarias y de zoonosis correspondientes para activar las medidas de control epidemiológico local.
Para tutores de animales y comunidad:
1. Consulta médica temprana: Ante la presencia de heridas, bultos o llagas en la piel de los animales que no cicatrizan o no mejoran con tratamientos indicados, acudir de inmediato al médico veterinario.
2. Tenencia responsable y manejo en el hogar: Mantener a los gatos dentro de la vivienda (sin acceso libre a la calle) para evitar peleas con otros animales, reduciendo de forma significativa el riesgo de contagios y exposición a heridas.
3. Manipulación segura: Evitar tocar de forma directa las heridas de animales enfermos o desconocidos y utilizar guantes de ser necesario realizar curaciones o traslados.





