Institucionales 18 de Abril de 2018

Hacia una Ganadería siglo XXI

Producción y cambio climático

Una visión superadora de lo que debe ser la eficacia en la producción ganadera ambientalmente sustentable y a la que el Colegio de Veterinarios se suma para pensar un país distinto desde la proyección, la divulgación, la interacción y la participación activa de todos.

La  profesión veterinaria puede desarrollar un papel importante en la adaptación al cambio climático, a través de medidas que permitan aprovechar el potencial del sector para lograr una mayor capacidad de vigilar, informar y verificar las emisiones de la producción pecuaria.

 El Proyecto “Ganadería SXXI” se viene desarrollando conjuntamente entre la Sociedad de Medicina Veterinaria (SOMEVE), la Federación Veterinaria Argentina (FeVA) y la Confederación de Consejos y Colegios Veterinarios (COFEVET); y tiene como objetivos principales generar un mecanismo de participación voluntaria, reducir como co-beneficio, las emisiones gases de efecto invernadero, y hacer las prácticas productivas compatibles con la conservación de la biodiversidad en los sistemas ganaderos, entre otros. Es decir, busca estimular y certificar la producción eficiente (sanidad, alimentación, genética y manejo) que sea ambientalmente sustentable bajo buenas normas de bienestar animal y socialmente responsable con buenas prácticas laborales en los rodeos de cría bovina.

Cambio climático

La demanda creciente de productos de origen animal y la forma de producción de estos alimentos han provocado, según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), que los sistemas de producción ganadera liberen a la atmósfera (a nivel mundial) el 18% del total de gases conocidos como de efecto invernadero (GEI).  En un mundo en el que cambio climático tiene la ganadería en la mira y mientras la mayoría de los países del mundo han reducido las emisiones de gases o están trabajando en ello, los países de latinoamerica las han aumentado por seguir desarrollando un sistema productivo que a futuro puede encontrarse con muchas trabas y medidas para-arancelarias.

Los gases de efecto invernadero emitidos por la ganadería son generados por la fermentación del alimento en el rumen con producción de metano (CH4) y por las emisiones de óxido nitroso (N2O) generadas por deyecciones de orina y materia fecal. La población mundial de bovinos se estima en el orden de los 1.350 millones de cabezas. América del Sur, contiene en su territorio aproximadamente unos 312 millones de bovinos. Siendo Argentina y Brasil los que tienen mayor población. El calentamiento causado por las emisiones de GEI se ha constituido en una de las preocupaciones ambientales de la actualidad.

Por esto, existe una gran necesidad de pensar un país distinto, también desde la producción, a través de políticas públicas activas en el sector de la cría, dónde los índices productivos no se han modificado en los últimos años. El proyecto contempla programas de nutrición, sanidad y reproducción para que los índices de destete mejoren y siempre atendiendo a la variación y a las realidades de las distintas zonas agro-ecológicas que existen en nuestro territorio. Argentina debe crecer sobre una base de calidad de carnes, demostrándole al mundo que es ambientalmente sustentable.

 Capacitación y redes de conocimiento

“Ganadería SXXI” propone una participación voluntaria y convoca a Facultades, cátedras de producción animal, veterinarios, biólogos, nutricionistas, ingenieros agrónomos, empresas vinculadas al sector, organismos oficiales, productores y operarios para que todos puedan aportar sus conocimientos. La interacción y participación de distintos actores de la cadena y especialistas en distintas materias son fundamentales para enriquecer y pensar más y mejores propuestas a la situación de nuestra ganadería actual.  En ese sentido, el tiempo es un factor fundamental que exige de la comunicación y las tecnologías como claves de una dinámica ágil que contribuya a las mejoras en la producción.

La participación de los productores debe partir de su interés, ver cuáles son las practicas  que están realizando bien o mal  e introducir las normas de bienestar animal de manera efectiva y evitar pérdidas de toda índole. El desarrollo de esta perspectiva implica formación y capacitación, porque los conocimientos pecuarios, de nutrición, de sanidad, de reproducción, de reglas de bienestar animal y de seguridad laboral, son conocimientos que deben adquirir los profesionales y los productores en una interacción continua.

El rol de los veterinarios

Una ganadería del SXXI debe cumplir con estos requisitos y los veterinarios deben estar a la altura de los conocimientos. Hoy se posee la fuerza de choque para llegar en términos técnicos a los sistemas productivos, de manera real y concreta, con tecnologías de última generación. El Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires promueve que los colegas asesoren a los actores necesarios para procurar la sanidad de los animales, sino también intensificar las buenas prácticas y mitigar el impacto ambiental de estos sistemas. En este sentido, la figura del veterinario debe capacitarse y compartir sus conocimientos para generar cambios en los modos de trabajo, en las formas de alimentación y en las prácticas sanitarias. El Colegio entiende que hoy es necesario un cambio de paradigma que abra la puerta a todos los sectores y genere una nueva manera de posicionarse frente al conflicto producción/impacto ambiental; producción/demanda social, para trabajar en pos del beneficio de la salud pública y bienestar animal.

 

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